La Catedral de Sevilla acoge este año del 19 al 26 de junio, con motivo de la festividad del Corpus Christi, la Celebración y Adoración Eucarística con el baile de los Seises. Un acto en el que un grupo formado por diez niños danzan regularmente, durante los ocho días de la Octava del Corpus, y cuya tradición se remonta al año 1613, aunque su origen lo encontremos en 1508.

En la actualidad, los Seises son diez niños, con edades comprendidas entre los nueve y doce años, que realizan una danza sagrada en el presbiterio bajo de la Catedral con motivo del Triduo de Carnaval, de la Octava del Corpus Christi y de la Octava de la Inmaculada. La estructura musical es la tradicional de un villancico del siglo XVII, con una introducción, un estribillo (con final instrumental y castañuelas) y coplas.

Una de las particularidades de este baile de los Seises es su plasticidad a través de sus vestidos, cuyo diseño y composición ha ido cambiando a lo largo del tiempo. El grupo de niños que conforman el baile de los Seises utiliza trajes de color rojo para las celebraciones del Triduo de Carnaval y la festividad del Corpus Christi, y su policromía se ve modificada al utilizar trajes de color celeste para la Octava de la Inmaculada en honor a la Virgen María.
El baile de los Seises se constituye en el año 1613 cuando es fundado por el arcediano de Carmona, don Mateo Vázquez de Leca. En el año 1655 don Gonzalo Núñez de Sepúlveda costeó los bailes de la Octava de la Inmaculada para que se realizaran a imitación de aquellos del Corpus, y unos años más tarde, en el año 1695, comenzó el Triduo de Carnaval gracias al patrocinio de don Francisco Contreras Chávez y el Cabildo de la Catedral.